POESÍA La mujer de la bestia | Teresa Orbegoso

Mónica Barengo 

He inventado el amor
dice la última mujer
y parpadea
una cuerda tendida entre el pastor y las ovejas
una cuerda sobre un desierto
un peligroso detenerse
un querer su propio ocaso
oscura nube suspendida sobre la vida
he trabajado para construirle su casa al último hombre
he sido el espíritu que avanza sobre el puente
aquella que quiere seguir viviendo y no seguir viviendo
aquella que todavía tiene caos dentro de sí
y quiere hacer explotar la última luz de la estrella


§

La mujer de la bestia contempla
su reino de animales fríos        sin pastor
Levanta las manos          crea el desierto
La niebla cubre su casa
Ella y el águila son uno en silencio
Sabe que el ser más pequeño se ríe de su Señor
Su libro está abierto para que escribas
Alimenta con sal el hambre del recién nacido
Es la más bella
sonríe

Dentro de sus ojos
alguien sufre


§

Digo a mis apóstoles: yo la inmoral, doy a cada hombre lo mío: un pozo. Porque sobre mí pueden arrojar lo que quieran. La verdad sea que el pozo es oscuro y profundo y ninguno puede sacar nada de él.


§

Preguntas
¿Casa? ¿Qué es eso?
¿Casa?, respondo yo
Eso es una especie de muerte
la más importante de la tierra



Teresa Orbegoso (Lima, 1976). Licenciada en Periodismo. Investigadora social. Escritora. Cursa la maestría en Escritura en la Universidad Nacional de Tres de Febrero en Buenos Aires, Argentina. El 2011 publicó en poesía: Yana wayra con la editorial Urbano marginal (Lima); el 2013, Mestiza con Ediciones del Dock (Buenos Aires); el 2014, La mujer de la bestia con Trópico Sur (Montevideo) y el 2015 presentó su primer libro ilustrado: Yuyachkani junto a la artista plástico Zenaida Cajahuaringa con La Purita Carne (Lima). Ha compuesto la música para el libro La casa sin sombra de Claudio Archubi. Su web: Teresa Orbegoso



Comparte

Otras entradas

POESÍA La mujer de la bestia | Teresa Orbegoso
4 / 5
Oleh

Suscríbete vía email

Inserte su dirección de correo electrónico para suscribirse

1 comentarios :

Tulis comentarios
avatar
6 de marzo de 2016, 6:32

"Yo, la atención inmoral,doy a cada hombre lo mío: un pozo. Porque sobre mí pueden arrojar lo que quieran". Tremenda proclama que desnuda la estigmatización de las mujeres libres, ya adelantada líneas antes con la descripción de la última mujer como " aquélla que todavía tiene un caos dentro de sí ".
Sin duda la poeta retrata este tiempo.

Reply

Recordamos a nuestros lectores que todo mensaje de crítica, opinión o cuestionamiento sobre notas publicadas en la revista, debe estar firmado e identificado con su nombre completo, correo electrónico o enlace a redes sociales. NO PERMITIMOS MENSAJES ANÓNIMOS. ¡Queremos saber quién eres! Gracias.