ACERCAMIENTOS Nos desvanecemos | María Fernanda Chávez Facio


Cada instante que pasa nos arrebata un pedazo de rostro (Oscar Wilde).
Cuando somos niños no pensábamos en el tiempo, sólo queremos disfrutar, jugar, conocer el mundo, explorar. El tiempo es infinito, no nos damos cuenta que lentamente crecemos, que poco a poco dejamos de ser los mismos. La escuela es infinita, un año parece ser muchísimo tiempo. Pero la vida da un vuelco; nos damos cuenta que no somos esos niños y nos gustan cada vez menos las caricaturas, los juegos, los juguetes. Comenzamos a cambiar. Si la vida es un rompecabezas, aquí es cuando perdemos la primera de nuestras piezas.

Nos importan aquellas cosas que jamás imaginamos; nos proponemos metas, queremos ser mejores, mejores día con día. ¿Verdaderamente mejores hasta la muerte? Responsabilidades, trabajos, obligaciones, estrés. Es claro, en este momento, el concepto de la edad. Otro cambio, otra pieza perdida.

Caminamos por el sendero de la vida y nos falta algo, esa sustancia, esa potencia. El amor. Pasamos mucho tiempo buscándolo. ¿Cuántas piezas perdemos en esta búsqueda; cuándo de nosotros en este juego de vivir la vida, de ser huella, ruta, trascendencia?

Caen las piezas, una a una, hasta que ese alguien llega. No nos dejará caer, no dejará que toda la existencia sea un juego de mesa, desarmable, prescindible como tantos que terminan en el bote de basura. Idealizo el amor, pero el amor, es cada pieza recuperada. Reconfigurados, somos una nueva existencia.


María Fernanda Chávez Facio. Alumna de preparatoria del Colegio Alemán Torreón.



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