CUENTO Un héroe ruso | Gustavo Leyton


La ametralladora empieza a escupir ráfagas contra nosotros. El trío de nazis están a doscientos metros de nuestra unidad, conformada por cinco hombres. Escucho las instrucciones del coronel Zhirkov. Nos escondemos en el interior de la catedral destruida. Empuño el fusil y apunto. Hay tres alemanes sobre la azotea de la factoría desmantelada. Resuelvo disparar sólo una vez.

Un nazi expira y cae de la azotea. A los pocos segundos, el par de alemanes sobrevivientes reinician el fuego. Por la neblina matutina, no puedo verlos bien, pero la reverberación de los disparos me permite dar con la ubicación exacta de los hombres. Esta vez, disparo dos veces. Los miembros de la Werhmacht fallecen abatidos, casi al mismo tiempo.

Mis compañeros se acercan a felicitarme. El coronel Zhirkov decide entregarme su fusil equipado con una mira telescópica. Buen trabajo Aleksei, expresa. Llevo dos años en la división 28 y es la primera que me reconocen. A mi hermano Artyom, fallecido en los bombardeos de Smolensko, le agradaría la noticia.

En la tarde, marchamos por el centro de Stalingrado. Advierto el llanto de una niña en el balcón de un edificio devastado y el traqueteo de carretas vetustas por las calles desiertas. Zhirkov nos pide entrar en una biblioteca que huele a cadáver. En el interior hallamos cascos, uniformes grises, mapas, bayonetas y mascarillas de gas. Cuando intentamos sentarnos sobre unas mesas carcomidas, alguien nos comienza a disparar.

Zhirkov se desploma, alcanzando por un proyectil. Los soldados restantes nos refugiamos detrás de unos ladrillos amontonados. Desde esa posición, veo al atacante. Es un soldado alemán, camuflado bajo una pila de libros. Sin pensarlo demasiado, aprieto el gatillo. La bala impacta en la testa del alemán y muere al instante.

Nos acercamos a Zhirkov. Desabotono su camisa ensangrentada. La herida en el torso es profunda. Quedamos en silencio. El coronel perece en una hora. En la noche, nos llevamos el cadáver y lo enterramos en una fosa común. Los soldados piden que sea el nuevo líder de la unidad. Sólo pienso que la guerra debe continuar.



Gustavo Andrés Leyton Herrera (Chillán, Chile. 3 de mayo de 1986). Escritor, con estudios de Licenciatura en Historia y Periodismo en la Universidad de Concepción. Algunos de sus reconocimientos son: Primer lugar, Concurso “Andalucía en el siglo XXII” del Centro Cultural Andaluz (Viña del Mar, Chile. Abril de 2015); Finalista, I Certamen Mundial Excelencia Literaria MP Literary Edition (Seattle, Estados Unidos. Junio de 2015); Tercer Lugar, Concurso Literario “Una región con cuento”, Cámara Chilena de la Construcción (CCHC) (Rancagua, Noviembre de 2015); Mención Honrosa, “IV Concurso Microcuentos Lebu en Palabras” (Lebu, Febrero de 2016); Mención Honrosa, Concurso “Relatos Populares II” (Santiago, Marzo de 2016).


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