POESÍA Marcela no habla de amor | Pablo Antúnez



EL ÁRBOL

I

El álamo no era una isla de reposo
para la lluvia antes de caer a tierra firme.
No era la gota
la que cerraba tus ojos.
El álamo no era vino
ni fruta rodante en un desierto despoblado;
no era una flor ni una isla llamada como tú.
El álamo no era la puerta blanca ni la imagen tuya
colgada en ella;
no era la neblina que no cabía entre tu muslo y mi boca.
Sólo era un árbol, pero debajo de él aprendí tu tacto de memoria.

II

Marcela nunca habla de amor.
En su habitación no hay dibujos ni frases amorosas;
si me lleva al comedor y me sirve un té
no es para hablar de amor.
Si finge recibir mensajes de otro hombre,
no lo hace para hablar de amor.
Cuando saca mis zapatos si me quedo dormido en el sillón
o me dice al oído que es hora de dormir;
si me tapa los ojos con el sostén o esconde un lado de mis calcetines;
cuando se acuesta bocarriba y dice: ¡aplástame!;
si canturrea una pieza de Bach mientras me desnuda
o introduce un pedazo de hielo bajo mi ropa;
cuando aprieta sus pechos contra mi cara
o mordisquea mi oreja muy quedito;
cuando brinca hacia mí con un solo pie o se cuelga de mi cuello y me tira al piso;
si se acerca y me mira fijamente como si tuviera ganas de volar.
no lo hace para decir: este se llama amor.
Marcela no habla de amor y dudo que ahora empiece a hacerlo.

III

Marcela, mi Marcela:
hervimos nuestras ganas
en la brasa de ese olor a eternidad
porque sabíamos
que el futuro no cabía en nuestro tacto.

IV

[Aviso]

Si bailas con Marcela,
no has de traer flor en mano;
venera su danza
es sagrada.
Honra el opus que con su mirada elija,
es vida, es luz.
Elije el ballet de los ángeles,
Marcela sabrá recompensarte.

POSTAL

Marcela, recibo esta postal
con tus letras redondas como tus nalgas.
La llevaré adonde sea que vaya.
¿Recuerdas a la vecina?, tu ex vecina.
Anoche vino a casa y confesó que hizo fiesta por tu partida.
Dijo que eras muy ruidosa en las noches.
Ahora ella duerme tranquila, me lo aseguró.
Y no, no pienses mal.
Es verdad que me da por ensayar high voltage positions con cuanta mujer me insinúa ser una fiera en la cama.

Pero esta vez fue diferente. Te lo juro.

Te decía, Marcela
Cuidaré esta postal con devoción.
Conservaré cada una de sus letras
la llevaré cuando suba a tomar aire en la azotea
y si viajo a Veracruz o a Puerto Escondido, la llevaré conmigo.
Marcela, si con el tiempo la postal pierde nitidez
o se borran tus letras redondas,
con fervor ilimitado
reconstruiré cada pedazo, cada letra,
con infinita paciencia
hasta que tu voz reconstruya
la luz suave de esta casa que se ha vuelto ave.


PABLO ANTÚNEZ. Premio estatal de poesía IMAC, Durango, 2013. Ha escrito Fuera de cualquier paraíso habitual (libro de poesía), Amárrate a una escoba y alcanza el cielo (libro de poesía), Lecciones del cuervo y otros cuentos (libro de narrativa), El amor es una bestia sin huesos (libro de poesía) y Mi casa se ha vuelto ave (libro de poesía).

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